domingo, 4 de abril de 2010
sábado, 3 de abril de 2010
Anhelando el cambio
Todos los hombres soñamos con cambiar algo de nuestra vida, nunca aceptamos lo que somos ni como estamos en el presente. Siempre hay inconformidades y las expresamos de varias maneras: lloramos, suplicamos, exigimos y hay quienes hasta llegan a matar; sin embargo, el cambio no llega.
La ansiedad del cambio ha llevado al hombre a buscarlo en lo místico, esotérico y hasta en una visión, creyendo con ello encontrar ese cambio que lo hará feliz; pero el cambio no llega.
Aunque el ser humano logre algunas transformaciones en su contexto, ningún cambio humano será un verdadero cambio. Ante ello, la solución sugerida por Dios es esta:
"El que ama su vida la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardara" (Jn. 12:25)
Este pasaje nos demuestra que un cambio verdadero se dará solo cuando el hombre sea capaz de renunciar objetivamente a todo en este mundo y pueda vivir una vida de "Esperanza y dependencia total de Dios", quien a veces actúa de manera "extraña", dándonos o quitándonos no necesariamente según nuestros deseos.
El cambio verdadero se opera iniciando una actitud sencilla y humilde, de conformidad, de paz. Para eso es necesaria la obra del Espíritu Santo que Dios en su misericordia otorga a quienes el quiere.
Ese sentimiento es don de Dios. No es capacidad intelectual ni la entrega a lecturas religiosas, penitencias, ni análisis espirituales; es el encuentro con un Dios vivo, el cual ha de cambiar tu vida a un nuevo esquema espiritual, traducido en una conducta diferente de vida de acuerdo al canon de Dios.
Tampoco es por obras…
"pues es don de Dios…" (Ef. 2:8-9). ¿Cuántas cosas de este mundo ha dejado o sería capaz de dejar por amor, sin leyes?... por tanto, cada uno tome su propia cruz y sígame.
Usted no puede solo, yo tampoco; necesitamos de ese evangelio de poder. ¡Nos es necesario nacer de nuevo! Quiera Dios operar ese cambio en nuestras vidas.
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"Si oyereis hoy"©
lunes, 22 de marzo de 2010
Jesús y el Reino
Jesucristo no vino a este mundo para dejar establecido ningún tipo de religión, sino que dejo establecidas las bases de un reino que debería comprenderse más por las obras que por su arsenal de teologías. Léase:
"Ahora, hijo mío, a mas de esto, se amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne" (Ec. 12:12).
La mayoría de las religiones tiene como elementos de valor: sus edificios, sus teologías y su organización. Co0ntraio a esto, Jesús decía:
"…la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adorareis al Padre… Mas la hora viene, ahora es, cuando los verdaderos adoradores adoraran al Padre en espíritu y verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren" (Jn. 4:21, 23).
Con esto, Jesús daba a entender que los edificios para Dios no tenían importancia como el hecho que alguien fuese espiritual para encontrarse con él. Esto también lo confirmo el apóstol Pablo, al decir:
"El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas" (Hch. 17:24).
Respecto a que Jesús era de pocas palabras, leamos:
"no gritara, ni alzara su voz, ni la hará oír en las calles" (Is. 42:02).
También decía Jesús de sí mismo:
"Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mi, y yo en el Padre" (Jn. 10:37-38).
Más que por sus palabras, apelaba al poder de sus obras. El tema central de la predica de Jesús era "El Reino de Dios", el cual tipificaba con muchas parábolas y alegorías. De tal forma que si alguno quiere entrar, toma ejemplo del trabajo que se debe hacer, más que una teología que aprender. De modo que el reino se convierte en algo eminentemente práctico, y lo seguirán quienes voluntariamente asuman el compromiso. ¿Lo entiende usted?
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viernes, 19 de marzo de 2010
Pensamientos Atrapados
Vivimos en un mundo que inculca –por medio de sus instituciones, la tecnología, los sistemas y medios de comunicación- una visión de la vida carente de sentido humano y de los ideales que deben guiar a una persona a tener una vida sana, y una salud integral, física, mental, social y espiritual. La prueba más clara está en la generalizada conducta de la humanidad, entregada a criterios o pensamientos egoístas que la han llevado a la búsqueda del placer personal, sin importarle el precio que tenga que pagar para lograrlo.
Un ejemplo de ello está en el comportamiento sexual del hombre, pues no le pone límite a ese desenfreno al que se somete, donde no existen reglas morales –mucho menos espirituales- entregándose de tal manera a una búsqueda de placeres. Todo esto, consecuencia de lo que se ve en las películas, revistas, noticias, comentarios, experiencias, etc., lo cual ha influido en el pensamiento humano para buscar lo inalcanzable, como lo es la ansiada felicidad.
Otro aspecto que cabe resaltar es el alto grado de consumismo, ocasionado por el poder de las campañas comerciales y publicitarias, las que –para lograr sus objetivos- maliciosamente manejan pensamientos egoístas; sublimizando la idea de alcanzar el supuesto éxito personal, restándole valor a otras virtudes muy importantes de la vida, sin las cuales no se podría formar a seres con principios de convivencia.
La Palabra de Dios ha mostrado, desde mucho tiempo atrás, la condición egolátrica del hombre en los días finales, según leemos:
"También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno" (2ª Ti. 3:1-3)
El tiempo peligroso para Dios está relacionado a la conducta de los hombres –carente del sentimiento humano original- tornándose en seres crueles, sin afecto para su prójimo; individuos que se han entregado a amarse a sí mismos con todo su corazón, alma, mente y fuerzas, con el fin de alcanzar sus placeres.
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domingo, 14 de marzo de 2010
Atrapados en el egoísmo
La instrucción y educación de los niños –y también de los adultos- ha dejado de ser función de hogar, cuyo deber fue eliminado por el mismo hombre, para dar paso al pensamiento moderno y novedoso de los derechos humanos. La familia moderna tiene un concepto diferente al que hasta hace pocos años tenía. En la actualidad solo es la reunión de personas con un parentesco, que habitan en una vivienda para suplir sus necesidades básicas, donde el padre y la madre ya no tienen una función de formación en cuanto al orden, disciplina y valores. Y la Palabra confirma todo este cambio que se da en el mundo para mal, según leemos:
"porque el hijo deshonra al padre, la hija se levanta contra la madre, la nuera contra su suegra y los enemigos del hombre son los de su casa" (Mi. 7:6)
Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? (Heb. 12:9-10).
Estos son los principios establecidos por Dios para que el hombre los realice en el hogar; disciplinas que hoy ya no se ven; he ahí la razón de tantas maras y delincuencia.
Otro aspecto importante en señalar es que, dentro del concepto actualizado de educación, ya no se contempla la formación moral ni espiritual del hombre como algo relevante, dejando todo ello al criterio personal. Se han puesto al día con los pensamientos democráticos modernos, contribuyendo así a formar una generación sin aquellos valores morales y espirituales de convivencia; de lo cual la Palabra nos dice:
"El mejor de ellos es como el espino; el más recto, como zarzal; el día de tu castigo viene, el que anunciaron tus atalayas; ahora será su confusión" (Mi. 7:4); palabra que vemos cumplida hoy.
El fin principal de la iglesia es la formación espiritual del ser; no obstante, esta se ha dedicado a buscar un lugar en este mundo la vanagloria de la vida; contrario a lo que la Palabra enseña:
"No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo, si alguno ama al mundo, el amor de Padre no está en el. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre" (1 Jn. 2:15-17).
Predicar no es sinónimo de formar valores en aquellos que buscan a Dios, porque las predicas en su mayoría solo muestran las habilidades personales y humanas del interlocutor (egoísmo), según dice la Escritura:
"y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder" (Co. 2:4)
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jueves, 11 de marzo de 2010
La Iglesia Profesante
"Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra" (Ti. 1:16)
La llamada iglesia en nuestros días esta atrapada en un pensamiento mundano, porque en su mente no ha entrado el renuevo de Dios, ha sido cautivada en la red del placer terrenal; contrario a lo que Cristo dijo a sus discípulos:
"Si alguno quiere venir en pos de mi, nieguese a si mismo y toma su cruz, y sigame. Porque todo el que quiera salvar su vida -en el mundo-, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mi, la hallara" (Mt. 16:24-25).
Para poder perder esa formacion egoísta que el mundo da, usted debe buscar el Espíritu de Dios. Solamente así cambiaran sus pensamientos para llegar a ser una persona de bien al igual que nuestro maestro Jesucristo. ¿Lo entiende?
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martes, 9 de marzo de 2010
Días de mucha violencia
Jesucristo advirtió que los últimos días del hombre sobre la Tierra, serian días de "gran violencia", tal como sucedió en los días del diluvio, o los días de Sodoma y Gomorra. En estos días, la criminalidad, la corrupción y el engaño seria el pan nuestro de cada día y los hombres tendrían que estar sufriendo de los demás el odio, el rencor, la intolerancia y ese sentimiento de animadversión que hace explotar fácilmente al hombre en contra de su semejante. Con tanta razón decía Jesús:
"Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aun no es el fin. Porque se levantara nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores" (Mt. 24:6-8).
Dice además:
"Haz una cadena, porque la tierra está llena de delitos de sangre, y la ciudad está llena de violencia. Traeré, por tanto, los más perversos de las naciones, los cuales poseerán las casas de ellos; y hare cesar la soberbia de los poderosos, y sus santuarios serán profanados. Destrucción viene; y buscaran la paz, y no la habrá" (Ez. 7:23-25).
Es indudable que toda esa explosión de violencia –y aunque parezca incomprensible- es el choque de la soberbia de los hombres. Cada uno quiere imponer su criterio frente a los demás. Sin embargo, la victoria de Jesucristo sobre este mundo consiste en que en medio de la adversidad él puede maravillosamente presentar la imagen de un hombre sencillo, que con humildad y mansedumbre logra vencer por medio de la tolerancia. ¿Lo entiende usted?
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lunes, 8 de marzo de 2010
Verdaderos Creyentes
"No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mi" (Jn. 14.01).
Cristo trabajo en dar su Palabra para quitar la incredulidad de la cual es presa todo hombre. Al decir "no se turbe vuestro corazón" esta hablando del efecto de la incredulidad. Pero, ¿Porque las las palabras de Cristo causan turbación? Primero veamos que el conocimiento de cualquier religión no turba a nadie. Por dar un ejemplo: hoy en día no se ve turbado a ningún estudioso de la religión egipcia, ya que esto es un conocimiento de filosofías y creencias. Al igual pasa con cualquier conocimiento de filosofías y creencias. Al igual pasa con cualquier conocimiento aun de la Biblia. Entonces, ¿Cuando es que la palabra produce conflictos e incredulidades? Cuando se decide creerle a Dios, no a creer en Dios, lo cual es filosofía.
Jesucristo dijo:
"De cierto, de cierto os digo: El que en mi cree, las obras que yo hago, el las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre" (Jn. 14:12).
Intelectualmente se adquiere este conocimiento; pero, ¿Quien cree? El que esta hacieno las mismas obras de Jesucristo. Cristo les dijo a sus discípulos que enviaría el Espíritu Santo dentro de no muchos días, y no fueron multitudes los que decidieron ir al aposento a esperar que llegara ese día: Solo 120 creyeron y estuvieron perseverando hasta recibir de Dios la promesa. Todo esto contrasta con lo que se practica ahora, pues el espíritu ya no se recibe por fe, sino como resultado del activísmo de un culto. Por supuesto que esto no es verdadero y es el resultado de un creer falso que muchos profesan.
¿Como obra Dios?
Siendo Dios conocedor de nuestra humana condición, expresa lo siguiente:
"Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros "Corazón malo de incredulidad" para apartarse del Dios vivo" (He. 3:12)
Así como Jesús se fijaba en los corazones incrédulos dentro del grupo que le seguía, el dice lo mismo hoy, llamándole "Corazón Malo" a aquellos que no le creen y no hacen las obras que el pide.
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domingo, 7 de marzo de 2010
En los Dias Finales
"Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra esta llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra..." (Gn. 6:13)
Estas palabras vuelven a tener peso hoy, pues vivimos en una tierra sumamente violenta. Leamos:
"Hazte un arca... yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne..." (Gn. 6:14, 17)
Así, Dios hoy advierte su juicio final: ¿Quien creyó en las palabras de Noé? Aunque miraban el arca y todo lo que Noé hizo, el fue objeto de un menosprecio. Igualmente en nuestros días, Cristo advierte sobre la inminente destrucción de la Tierra. A pesar de las grandes obras que Dios hace por medio de su iglesia -testimonio fiel de la presencia de Dios en esta tierra- pocos creen y se están preparando para aquel día final. Y usted, ¿Le cree? o solo ¿cree? Que Dios le de entendimiento.
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martes, 2 de marzo de 2010
Esclavos de la Libertad
Jesucristo vino a esta tierra para presentar un claro antagonismo entre su evangelio y el mundo. Es notorio su rechazo y la forma despreciable en la que él se refiere al mundo en todo el nuevo testamento. Léase:
"no puede el mundo aborreceros a vosotros; mas a mi me aborrece, porque yo testifico de él, que sus obras son malas" (Jn. 7:7)
Es obvio, que por la misma razón el mundo le aborrece hasta el día de hoy. También leamos el siguiente pasaje:
"No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en el. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no provienen del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa y sus deseos; pero el que hace la voluntad de DIOS permanece para siempre" (1 Jn. 2:15-17).
La verdadera iglesia mantiene esta línea de pensamiento, identificándose plenamente con su maestro. No obstante, en estos días de apostasía la tierra se ha llenado de "un cristianismo identificado con el mundo", en el cual se hermana en lugar de apartarse. Léase lo que el apóstol Juan dijo, refiriéndose a los falsos profetas y engañadores de este tiempo:
"ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye" (1 Jn. 4:5).
Todo lo que ellos hacen tiene el sello del mundo: su música, sus shows, su estilo de vida, sus prácticas. Si no fuese así, como se cumplirían Las Escrituras.
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La Verdadera Libertad
Cuando Jesús decía:
"…si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres" (Jn. 8:36)
Realmente decía una gran verdad, por cuanto los líderes religiosos –al igual que hoy- tenían un gran libertinaje al cual le denominaban "Libertad". Ellos se llamaban descendientes de Abraham, haciendo alarde de su condición de libres; sin embargo, querían matar a Jesús demostrando más bien ser esclavos del homicidio.
De igual forma sucede hoy, cuando muchos gritan, vociferan y hacen alarde de libertad para decir o hacer, siendo más bien esclavos de sus propias soberbias. Cosas semejantes suceden en el mundo, donde los hombres se jactan de libertad porque gritan, agreden a otros y hacen uso de violencia; ignorando que esto es más bien esclavitud de sus propias pasiones, lo cual les hace "libertinos" y no tanto "libres". Léase:
"porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros "(Gal. 5:13).
La verdadera libertad tiene que ver con el desprendimiento de este mundo, el cual está viciado de mentiras. Es por esta razón que todo el evangelio es contrario al mundo; aunque la mayoría no lo ha entendido así. Léase:
"yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son… yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo" (Jn. 17:9, 14-16).
Note la disociación entre la iglesia y el mundo; a pesar de ellos muchos o no entienden, o no aceptan estas palabras que provienen de la misma boca de Dios.
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¿Por que la antagonia con el mundo?
"no hablare ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de de este mundo, y el nada tiene en mi" (Jn. 14:30).
Esto dijo Jesús refiriéndose al diablo. También dicen las Escrituras:
"sabemos que somos de Dios, y el mundo entero esta bajo el maligno" (1a. Jn. 5:19).
Si este mundo hoy esta siendo gobernado por el diablo -a juzgar por todo lo que pasa aquí- que objeto tiene que Jesús se identifique con el; de manera que quien es de Cristo debe pensar como Cristo y salir de este mundo -aborreciéndolo- para esperar su promesa: "Un Mundo Nuevo". Léase:
"Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia (2a Pd. 3:13).
A diferencia de aquellos cuyas esperanzas y sueños los tienen en este mundo, nosotros -los que conformamos la verdadera iglesia de Jesucristo- esperamos con fe en sus promesas de un cielo nuevo y una tierra nueva. He ahí el por que aborrecemos este mundo y este también nos aborrece. ¿Lo entiende usted?
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lunes, 1 de marzo de 2010
Almas sin valor
Cuando alguno pierde el valor del alma, juega con la vida. Para Dios el alma de los hombres es de tanto valor; sin embargo Jesucristo decía que a muchos de los hombres no les importa su alma y es por ello que en el día final la mayoría de ellos aparecerá en el infierno. Por el contrario, Jesucristo le asignaba tanto valor al alma y decía que había que estar dispuesto aun a perder todas las cosas de este mundo, o sea la vida terrenal, con tal de salvar el alma: Léase:
"Porque ¿Qué aprovechara al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O que recompensa dará el hombre por su alma?" (Mt. 16:26)
Note que Jesucristo compara el alma con la vida en este mundo. De manera, que se puede entender por alma el conjunto de valores terrenales o espirituales en esta vida: todo aquello que roba nuestra atención, nuestros intereses, nuestras aspiraciones y anhelos. También decía Jesús:
"donde estuviere vuestro tesoro ahí también estará vuestro corazón."
Esta inclinación a esos valores determina la salvación o la condenación del alma. Así que si el interés de un hombre en esta vida fue lo terrenal y los éxitos de abajo, ya sabemos el destino de su alma. De igual modo, si mientras un hombre vivió en la Tierra y sus inclinaciones fueron las cosas de arriba, ya sabemos también que el destino de su alma será el cielo. Léase:
"Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde esta Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. Haced morir, pues lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría" (Col. 3:1-5).
Estas leyes espirituales fueron determinadas por dios; de modo que, aunque pudieran parecer radicales a muchos, quienquiera que esté pensando en la salvación de su alma no lo ve así sino que toma las cosas con seriedad.
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El menosprecio de Adán y Eva
Desde un principio los hombres manifestaron un rechazo a su propia alma. Dios puso en medio de ellos "el árbol de la vida", que en figura no es otra cosa que la sabiduría de Dios –la Palabra de Dios- porque lo afirman las Escrituras:
"…no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." (Mt. 4:4)
También dice:
"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con dios, y el Verbo era Dios" (Jn. 1:1).
Adán y Eva deberían haberle dado prioridad a la Palabra de Dios antes que a las cosas terrenales, aunque lo que hubiese en el huerto del Edén fuese muy bello. No obstante, los ojos de Adán se posaron en la belleza del huerto –incluso buscando mujer- por lo cual posteriormente tuvo que ser echado de allí. Estas son aquellas cosas que hasta el día de hoy los hombres no entienden. Quiere decir, que si alguno anhela en serio entrar al reino de Dios –llegar a conocer verdaderamente el evangelio y conocer a Jesucristo- debe quitar sus ojos de los valores terrenales y valorar la Santa Palabra de Dios. Léase:
"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyo heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas." (He. 1:1-3).
Es, pues, esa Palabra que hace morir en nosotros lo terrenal y mundano, la que es necesario que todos comamos para morir a este mundo y vivir en el pensamiento de DIOS, esperando el regreso de Cristo aquí en la Tierra.
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¿Cuanto valemos para Dios?
Nosotros valemos para Dios de la misma manera como su Palabra Vale para nosotros. Léase:
"De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entrareis en el reino de los cielos." (Mt. 5:19-20)
Note que la salvación de nuestra alma está determinada por el grado de valor que esta Palabra tiene también para nosotros. Así que, si la Palabra no tiene tanta importancia como para cambiar el rumbo de nuestra vida en este mundo, quiere decir que tampoco el rumbo de nuestra alma se enfocara a la salvación. Hay en las Escrituras un hecho importante que se menciona varias veces, y es "el nuevo nacimiento." Este importante acontecimiento no es otra cosa que dejar el rumbo que traíamos para comenzar una vida nueva. El apóstol Pablo decía:
"…si los muertos no resucitan, comamos y bebamos que mañana moriremos." (1.Co. 15:32)
Esto es en realidad lo que hace la mayoría de las personas: comer y beber y dedicarse a toda clase de placeres; dando con ello un elocuente testimonio que los que buscan a Dios son demasiado pocos. Además de ello, también podemos sacar como conclusión que aunque la gente religiosa hable de la resurrección, en realidad no creen en ella. Con tanta razón decía Jesús:
"…de cierto, de cierto os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitare en el día postrero." (Jn. 6:53-54).
Lograr alcanzar la resurrección es la meta inteligente del hombre que busca a Dios. ¿Lo entiende usted?
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domingo, 21 de febrero de 2010
Exterminio de la Tierra
Cada día que pasa nos acercamos mas "al exterminio de la tierra" y de sus habitantes juntamente con ella. La tierra, que cada día tiene más habitantes –en su mayoría destructores-, continúa poblándose de manera alarmante. A la par de esto hay un aumento de las posibilidades de una destrucción y contaminación ambiental, que a estas alturas resulta imparable. Si a todo esto agregamos la corrupción, la violencia y degeneración del género humano, nos da como resultado el inminente exterminio de la Tierra, tal y como ya esta advertido en las Escrituras. Léase:
"La mañana viene para ti, Ho morador de la tierra; el tiempo viene, cercano esta el día; día de tumulto, y no de alegría, sobre los montes. Ahora pronto derramare mi ira sobre ti, y cumpliré en ti mi furor, y te juzgare según tus caminos; y pondré sobre ti tus abominaciones. Y mi ojo no perdonara, ni tendré misericordia; según tus caminos; y pondré sobre ti tus abominaciones. Y mi ojo no perdonara, ni tendré misericordia; según tus caminos pondré sobre ti, y en medio de ti estarán tus abominaciones; y sabréis que yo Jehová soy el que castiga." (Ez. 7:7-9).
Aunque muchos no tengan este concepto de Dios, bueno sería leer y entender las Escrituras para darnos cuenta que todas estas profecías se van a cumplir, sencillamente porque son "Palabra de Dios". Para evitar la destrucción de la Tierra –si es que se quisiera evitar- se deberían tomar decisiones tan radicales que ningún gobernante se atrevería a aplicar, pues la avaricia y la corrupción ya es mucha sobre la Tierra. Jesús advirtió que el fin de este siglo tendría condiciones análogas a los días de Noé. Leamos y saquemos conclusiones:
"Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal… y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia." (Gn. 6:5, 11)
¿Quién puede negar que nuestro tiempo presenta un cuadro idéntico a los días de Noé?
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viernes, 19 de febrero de 2010
La Tierra comienza a gemir
Aunque parezca increíble, las Escrituras nos aseguran que la misma naturaleza gime como pidiendo que la mano de justicia del creador intervenga prontamente, pues el asedio destructivo de los hombres sobre ella ya es mucho. Leamos lo que dicen las Escrituras:
"porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo" (Ro. 8:21-23).
La liberación de la Tierra se dará cuando Dios quite de encima de ella a sus depredadores; a los despiadados que por amor al dinero no les importa destruirla, acabando con ella juntamente a sus habitantes. Leamos este pasaje:
"Se destruyo, cayo la tierra; enfermo, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra. Y la tierra se contamino bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno. Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres" (Is. 24:4-6).
¿Quién puede negar que estas palabras se tienen que cumplir?
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Extraña coincidencia de destrucción
En el corazón de la raza humana se ha despertado una extraña conciencia de destrucción y fin. Con más frecuencia miran ahora hacia el cielo para sospechar de cualquier cometa o asteroide; temen también de los terremotos y ahora de los tsunamis. Se teme del Sol, de las enfermedades, de la fatalidad que llegue a provocar los bruscos cambios de clima y la reacción de la naturaleza, porque hay una reacción en ella protestando contra la maldad de los hombres. Nuestro Señor Jesucristo frecuentemente hablaba de los días del fin, a los cuales también llamaba: "El fin de este siglo". Hace cerca de dos mil años, Jesús lo veía llegar, mientras que hoy la mayoría de los hombres procura ignorarlo; para que se cumpla lo advertido, que aquel día los tomara de sorpresa. Aunque la alarma sobre esta Tierra ya está sonando, la bulla de la fiesta es tanta, que la mayoría no se da por entendida. Ese día final –cuando Dios hará llover un enorme granizo sobre todos los habitantes de la Tierra, barriéndola a diestra y siniestra –será un juicio tan espantoso que ni siquiera cabe en el pensamiento humano. Léase:
"Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento (125-135 lbs.); y os hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande (Ap. 16:21).
Este juicio también fue advertido por el profeta Isaías, según leemos:
"…y granizo barrera el refugio de la mentira, y aguas arrollaran el escondrijo… luego que comience a pasar, el os arrebatara; porque de mañana en mañana pasara, de día y de noche; y será ciertamente espanto el entender lo oído… ahora, pues, no os burléis, para que no se aprieten mas vuestras ataduras; porque destrucción ya determinada sobre toda la tierra he oído del Señor, Jehová de los ejércitos" (Is. 28:17, 19, 22).
Note que el juicio es sobre toda la Tierra. ¿No cree usted que Dios es justo y que tiene razón en el castigo que va a ejecutar prontamente sobre toda la raza humana, pues la maldad y la violencia de los hombres ya es mucha sobre la Tierra? ¿Entiende usted estas cosas?
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"Expresión Doctrinal Ágape"©
sábado, 13 de febrero de 2010
La Fuerza de La Justicia
En medio de un tiempo de tanta flojera y tibieza, nos cuesta comprender la rectitud de la justicia de un Dios que no cambia, en quien no hay mudanza ni sombra de variación. Imagínese que Dios no se preocupo para sacar del cielo a un querubín que se reveló junto a una tercera parte de ángeles que le seguían. También después de haber trabajado tanto en la creación, no vacilo en echar fuera del paraíso a Adán y Eva una vez que desobedecieron. De igual modo, cuando decidió destruir la Tierra con un diluvio, sencillamente tomo la decisión y manos a la obra. El día que determino destruir Sodoma y Gomorra no lo pensó dos veces, y hubo que sacar a Lot de allí casi a empujones; de lo contrario el también hubiera recibido el castigo. Es tal la justicia de Dios, que a muchos les cuesta reconciliar su amor y misericordia con su justicia. Pero algo más sorprendente con respecto a la justicia fue lo que hizo con su propio hijo, puesto que la ley de Dios dice:
"…el alma que pecare, esa morirá" (Ez. 18:4).
Por lo tanto, en cuanto Jesucristo tomo la decisión de cargar sobre si el pecado de toda la humanidad, Dios lo entrego a la justicia divina para que fuese juzgado y llevado a la cruz, cayendo así sobre el todo el peso de aquella justicia de arriba que no hace acepción de personas.
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Justicia y Amistad
Se ve que todos aquellos hombres que lograron la amistad con dios fueron hombres de valor que supieron tomar decisiones en cuanto a la justicia, y además tuvieron el valor de ponerla por obra. Tal es el caso de Abraham, según esta escrito:
"Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios" (Stg. 2:23).
Ese valor de Abraham, de tomar a su propio hijo para ofrecérselo a Dios en sacrificio, revela su amor a la justicia y el valor de ponerla por obra. Muchos hoy pueden aplaudir lo que hizo Abraham; pero jamás imitar su ejemplo. También dicen las Escrituras acerca de Noé:
"y si no perdono al mundo antiguo, sino que guardo a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos" (2 P. 2:5). Ponga mucha atención a este pasaje, pues a Noé se le llama "Pregonero de Justicia"; además, observe que él fue el único –con su familia- en ser librado del juicio del diluvio. Esto quiere decir, que haber sido un predicador de la justicia hizo que Dios inclinara su voluntad hacia él para salvarlo de aquella inminente destrucción. La justicia de Noé era como la de Dios, como la de Abraham, como la del apóstol Pablo, como la de Jesucristo; aquella justicia que requiere fuerza, celo e identificación plena con Dios. Un solo ejemplo de justicia en la vida de Noé nos da la pauta para imaginarnos quien era él y cuán grande era su fuerza respecto a la justicia; después que paso el diluvio uno de sus hijos –el más pequeño- vio su desnudez para luego hacer burla de él. Cuando Noé supo lo que había hecho su hijo, lo maldijo y asimismo lo desheredo, dejando un escarmiento al resto y un hermoso precedente de lo que es la justicia de Dios. Léase:
"y despertó Noé de su embriaguez –involuntaria-, y supo lo que había hecho su hijo más joven, y dijo: maldito sea Canaán; siervo de siervos será a sus hermanos (Gn. 9:24-25).
Difícilmente muchos padres hoy tendrían la fuerza para poner por obra una justicia de esta talla.
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Rivalidad entre justicia y amor
En realidad nunca debería de haber discrepancia entre el amor y la justicia. Sin embargo, a causa de la apostasía y el engaño que predominan en nuestra época, muchos –por no decir la mayoría- priorizan y anteponen el amor a todas las cosas. No obstante, debe quedar bien claro que en las Sagradas Escrituras, la justicia ocupa el primer lugar antes que cualquier otra de las virtudes; según leemos:
"…he puesto sobre el mi espíritu; el traerá justicia a las naciones… por medio de la verdad traerá justicia. No se cansara ni desmayara, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperaran su ley" (Is. 42:1, 3-4).
Note la gran importancia que para Jesucristo tenia la justicia, antes que el amor mismo. También dice:
"…juzgara con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra… y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura" (Is. 11:4-5).
Por último, note usted esta prioridad:
"…todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de dios" (1 Jn. 3:10)
Primero hay que hacer justicia y luego mostrar el amor; por cuanto el amor es y será siempre efecto de la justicia y no a la inversa: La tendencia de los falsos profetas, desde la antigüedad hasta el día de hoy, ha sido resaltar el amor y la paz de Dios –no así su justicia- para hacerlo ablandar sus palabras y endulzan sus lenguas, según esta escrito:
"Dice Jehová: He aquí que yo estoy contra los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: El ha dicho (Jer. 23:31).
A ellos mismos se refería el apóstol Pablo al decir:
"Mas os ruego hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos" (Ro. 16:17-18). Al hablar de paz y amor quedamos bien con los hombres; no obstante, cuando hablamos de justicia quedamos bien con Dios. Leamos el siguiente pasaje:
"La Justicia ira delante de el, y sus pasos nos pondrá por camino" (Sal. 85:13).
¿Lo entiende usted?
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miércoles, 10 de febrero de 2010
Corrupción de los niños
Cuando la maldad es mucha en la tierra aun los niños son arrastrados en esta vorágine cruel; y cuando esto sucede es señal inequívoca que los juicios de Dios están muy cerca. La conducta –buena o mala- de los infantes es el resultado de lo que los adultos han sembrado en ellos; leamos:
"Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta es sacerdote, todos son engañadores" (Jer. 6:13). Estas anormalidades sucedieron también en la antigüedad, lo cual fue la causa para que Dios juzgara aquellas naciones, según leemos:
"Reuniré a todas las naciones… y allí entrare en juicio con ellas a causa de mi pueblo… echaron suertes sobre mi pueblo, y dieron los niños por una ramera, y vendieron las niñas por vino para beber (Jl. 3:2-3). Si algo indigna a Dios es que las maldades de los grandes arrastren también a los niños. Sin embargo, lo que está sucediendo en nuestros días es sin precedentes; pues hemos llegado al colmo de ver como los niños son utilizados como producto predilecto para impactar a las masas; de modo que, aprovechándose de la gracia que inspiran estos pequeñitos, se les pervierte en todo sentido al utilizarlos como carnada de la publicidad, el cine y la TV; como instrumentos de demagogia para fines políticos; y la peor de todas las desgracias actuales es que sean utilizados como mercadería sexual; pues ya para nadie es un secreto el auge actual de la pornografía infantil, como resultado de hombres con mentes depravadas que –al no controlar ya sus instintos animales- seducen a inocentes niños a practicar orgias que luego son filmadas y vendidas, lo cual despierta cada vez mas esa lujuria incontrolable que terminara por destruir –un día no muy lejano- el verdadero concepto de la niñez. No está de más mencionar que en las Sagradas Escrituras el niño es sinónimo de pureza; virtud esta que aun en ellos se está perdiendo; léase:
"…sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar." (1Co. 14:20)
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domingo, 7 de febrero de 2010
Destruyendo el alma de los niños
El día que Dios decidió la destrucción del mundo antediluviano, de Jericó, de los pueblos cananeos, de Sodoma y Gomorra, etc. No perdono ni aun la vida de los niños; pues de estos ya solo quedaba –al igual como ya casi está sucediendo hoy- un cuerpecito que inspiraba compasión; pero dentro de ellos ya eran portadores de un espíritu agresivo y violento, y una mente prematuramente despierta a la perversión sexual y al odio. Leamos:
"Porque así ha dicho Jehová acerca de los hijos y de las hijas que nazcan en este lugar, de sus madres que los den a luz y de los padres que los engendren en esta tierra: de dolorosas enfermedades morirán; no serán plañidos ni enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra; con espada y con hambre serán consumidos, y sus cuerpos servirán de comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra… Morirán en esta tierra grandes y pequeños; no se enterraran, ni los plañirán, ni se rasgaran ni se raerán los cabellos por ellos… Y acontecerá que cuando anunciéis a este pueblo todas estas cosas, te dirán ellos: ¿Por qué anuncia Jehová contra nosotros todo este mal tan grande? ¿Qué maldad es la nuestra, o que pecado es el nuestro, que hemos cometido contra Jehová nuestro Dios? Entonces les dirás: porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y ante ellos se postraron y me dejaron a mí y no guardaron mi ley; y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres; porque he aquí que vosotros camináis cada uno tras la imaginación de su malvado corazón, no oyéndome a mí." (Jer. 16:3-4,6,10-12). Dios, -en su presciencia- sabía de antemano que estos niños, estaban demasiado alienados con el mal para poder cambiar y que ya en su carrera de adultos serian indudablemente peor que sus mismos padres.
De esta forma y sin piedad los niños han sido utilizados por regímenes fascistas, sembrando el odio y el resentimiento en sus corazones. De igual modo sucede en la actualidad, cuando bajo otras banderas de aparente piedad –como lo es pretender abogar por sus derechos- son de nuevo carnada para fines políticos, despertando en ellos un extraño resentimiento y pugna en contra de sus mayores.
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El enemigo se interesa en los niños
No hay mejor momento para cambiar la mentalidad de un hombre sino cuando es niño; de ahí el interés del enemigo por trabajar en la niñez. Las Sagradas Escrituras dicen:
"Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartara de él (Pr. 22:6). La formación que un niño adquirió de sus padres y maestros –sea buena o mala- la conservara aun de viejo; de tal modo que los jóvenes de hoy son el resultado de la siembra que sus educadores hicieron con ellos ayer. Muchos se lamentan al ver el aumento de la delincuencia juvenil, las maras, la prostitución, el homosexualismo, etc. –que solo es el principio de los grandes males que se le avecinan a la humanidad- sin que nadie quiera asumir la responsabilidad y la culpabilidad que han tenido de esa niñez en el pasado, a la cual solo se dedicaron a idolatrar sin hacer un verdadero trabajo de corrección. Hoy se ha vuelto tan común oír a los niños –muy pequeños- desde que comienzan a estudiar, hablar de novios, de sexo y de tener relaciones sexuales, lo cual causa gracia a muchos porque ignoran las implicaciones futuras que tiene todo esto en el alma de ellos, resultado de las "brillantes y modernas" corrientes educativas, que con el pretexto de eliminar tabúes en los niños, de llevarlos a una mente modernista sin prejuicios, y de prevenirlos contra el SIDA, han despertado prematuramente la morbosidad en ellos, en franca oposición a los preceptos Bíblicos, de lo cual –sin palabras- el resultado lo tenemos a la vista.
Es innegable, pues, que esos días aciagos anunciados por las Escrituras están llegando a su fiel cumplimento, y que son demasiado pocos los que reparan en ello; precisamente hoy en que la Biblia –los mismos educadores- la han convertido en objeto de burla y menosprecio delante de sus alumnos. Léase:
"…en el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos. Estos son los… sensuales, que no tienen al Espíritu "(Jud. 18-19). Un verdadero cristiano debe proteger el alma de su hijo dándole la formación adecuada en contra de las novedosas corrientes educativas. ¿Lo entiende usted?
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sábado, 6 de febrero de 2010
Ultimo aviso
Hoy en día resulta tan común recibir notificaciones donde nos indican sobre un último aviso previo a la suspensión de algún servicio del que gozamos. Esa nota nos pone en alerta para dar los pasos necesarios a fin de que la advertencia no se cumpla. Generalmente a todos nos interesa que nos avisen las cosas a manera de recordatorio, lo cual no es molesto sino de mucha utilidad para nuestra vida. De allí el hecho de comprar una agenda para recordar los compromisos adquiridos; o reloj, una libreta o cualquier otra cosa que nos sea útil para ello.
Sin embargo, no todos los avisos son bien recibidos –aunque sean necesarios- porque al hombre le molesta cuando se le recuerdan algunas cosas, como : sus pecados, los compromisos que no quiere asumir y, sobre todo, no le gusta cuando le hablan de su relación con Dios o que le digan que todo este mundo –por el cual se ha esforzado trabajando de muchas maneras- tendrá su fin; llegando al colmo de burlarse de las advertencias finales y no ponerle el debido sentido a las cosas; según leemos:
"…en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación" (2 P. 3:3-4).
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¿Historia o Señales?
Todos los acontecimientos que ocurren a nivel mundial son parte de nuestra historia; pero para dios esto es más que historia, porque cuando leemos las profecías bíblicas –que hoy en día tienen un fiel cumplimiento- son parte de las señales dadas por Dios, cuyo propósito es dar este último aviso para la humanidad; según leemos:
…Los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿Cuándo serán estas cosas, y que señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe, porque vendrá muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañaran. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aun no es el fin. Porque se levantara nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregaran a tribulación, y os mataran, y seréis aborrecidos de todas la gentes por causa de mi nombre… y muchos falsos profetas se levantaran, y engañaran a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriara. Mas el que persevere hasta el fin, este será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. "(Mt. 24:3-9, 11-14) La palabra explica en forma tan clara los acontecimientos finales en el mundo; desde el levantamiento de un número no determinado de personajes con carácter mesiánico –que vienen en nombre de Cristo- engañadores con mensajes raros, extraterrestres y extrasensoriales, cuyo propósito es confundir a las personas; además, las pestes, hambrunas y desastres naturales, que hoy no faltan y que se publican con tanto detalle a nivel mundial. Todos estos acontecimientos no son historia solamente; son un aviso de Dios –quizás el ultimo- para todos; pero, aplicando lo que el mismo Señor decía: "El que tenga oídos para oír que oiga."
El ser humano no le da la debida importancia a esto porque no cree en la Palabra; cree más en la ciencia ficción, en sus propias conclusiones y razonamientos, que son el cumulo de un conocimiento sincrético, pensamientos que son el resultado de un estudio o influencias espirituales para el desconocidas.
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Limpieza Final
En el siguiente pasaje vemos otra de las señales del tiempo del fin: ¿y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿O quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores. Y se sentara para afinar y limpiar la plata; porque limpiara a los hijos de Levi, los afinara como a oro y como a plata, y traerán a Jehová ofrenda en justicia. Y será grata a Jehová la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, y como en los años antiguos. Y vendré a vosotros para juicio; y seré pronto testigo contra los hechiceros y adúlteros, contra los que juran mentira; y los que defraudan en su salario al jornalero, a la viuda y al huérfano, y los que hacen injusticia al extranjero, no teniendo temor de mi, dice Jehová de los ejércitos (Mal. 3:2-5). Dios está preparando a un grupo –o remanente- de personas en esta tierra. Esto es un hecho y no es algo oculto, sino es parte de un mensaje que está corriendo por todo el mundo. La purificación y limpieza en la vida del hombre, por medio de una Palabra que hace conciencia en medio de una generación maligna y perversa, se está predicando y viviendo; y a tal preparación la Palabra le llama santificación, según leemos:
"Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso." (2 Co. 6:17-18). Contrario a un pensamiento generalizado de que todo está podrido y que ya no queda nada bueno en este mundo, Dios si se ha preocupado en cumplir su Palabra y está pasando por el fuego de las pruebas y purificando por la Palabra a un pueblo que es parte de las señales del fin, y que es el testimonio de que Dios envió un último mensaje. Si usted busca en medio de la religión, quizá no halle pureza ni santificación de vidas, porque no es ese el lugar adecuado para buscar estas señales. Estas se buscan en un pueblo que por sus frutos es conocido, que cree en el poder de Dios y no en la medicina; que no ama el mundo para no ser enemigo de Dios; que por sus principios es aborrecido por el mundo; pero es amado por Dios. ¿Ha hallado usted esta señal tan clara? ¿No le parece esto un claro aviso? ¿Entiende usted estas cosas?
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Corazon de Esclavo
"¿De donde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatis y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís" (Stg. 4:1-2). Estas manifestaciones se hicieron evidentes en los lideres y el pueblo que llevo a la muerte a aquel hombre noble: "Jesús"
Hijos de Libertad
Por el contrario, la bilbia hace referencia a aquellos que conforman el verdadero pueblo de Dios -llamándolos hijos- aclarando que en una casa hay hijos de noble y esclavos. Leamos:
"Y por cuanto sois hijos, DIOS envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo" (Ga. 4:6-7). Hijo, es aquel que sale de su estado de esclavitud por el milagro de la adopción -que se realiza por medio de Jesucristo en el momento de haber cambio de corazón-. En caso contrario, aquella persona puede incluso ser religiosa toda su vida, sin alcanzar jamas el reconocimiento de Dios. De manera que aun la Biblia habla de aquellos que en el juicio final reclamaran tal reconocimiento pretendiendo tener la condición de hijos, a los cuales el Padre resistira diciéndoles: "Nunca os conocí..."
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viernes, 5 de febrero de 2010
Caracteristicas del hijo
"Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamo..." (1P.2:9-10). Note usted, que convirtiéndonos en hijos de Dios por adopción, llegamos a poseer un linaje escogido y otras virtudes mas que inmediatamente se pueden y deben anunciar. Las virtudes no se anuncian con la boca sino con testimonio, de donde el que tiene las virtudes de hijo puede que no hable pero estas son evidentes. Leamos:
"...si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbacion y toda obra perversa. " (Stg. 3:14-16). Esto decía al referirse a aquellos que aun siendo cristianos vivian en esclavitud. Por el contrario, se refería a un hijo verdadero al decir: "Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacifica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresia. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. " (Stg. 3:17-18). De manera que amar, ser humilde, servir de corazón, tener mansedumbre y comprender a los demás, son virtudes propias exclusivamente de hijos. Cuando Cristo hacia la diferencia entre un hijo y un esclavo, denotaba que es esclavo -aunque este viviendo bajo el mismo techo- no tiene las mismas prerrogativas que un hijo, quien actúa con toda confianza y libertad dentro de la casa, cuidando de las cosas como propias ya que a la postre el heredara todo. Por el contrario, el esclavo -aunque tenga cierta confianza- actúa como en lo ajeno y tiene que ser mandado y reprendido muchas veces. Cosa análoga sucede cuando alguien vive una religión de esclavitud. No mira ni trata los negocios de dios como propios, ya que su corazón de esclavo le hace actuar solamente bajo los impulsos de la ley y los regaños, cumpliendo mas bien una obligacion de conciencia y no un sentimiento voluntario de amor. Leamos:
"Todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo si queda para siempre." (Jn. 8:34-35) Note usted, que es imposible pretender vivir eternamente sin adquirir la condición de hijo.
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¿Caracteristicas del Esclavo?
"...ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazon; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo" (Ef.4:17-20). Estos son libres, pero con corazón de esclavo. ¿Que clase de corazón tiene usted?
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domingo, 24 de enero de 2010
En territorio del enemigo
Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ese recibiréis. ¿Como podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único? (Jn. 43-44)
Dios es Espíritu, por lo tanto, la única manera en que se le puede apreciar, creer y confiar en su Palabra es siendo espirituales, como Jesús lo dijera: "Dios es Espíritu y los que le adoran en espíritu y verdad es necesario que le adoren" (Jn. 4:24); en caso contrario, tanto Dios como las cosas espirituales le parecerán locura al hombre, que es eminentemente terrenal y carnal. La palabra dice: "...el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para el son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (1a. Cor. 2:14).
Queda, pues, claro que pretender hablarle de las cosas espirituales al hombre que se ha materializado por las cosas de esta vida es perder el tiempo, y aun exponer al aprobio cosas que son demasiado sublimes.
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¿Que hace el espiritu?
"el espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros y estará en vosotros" (Jn. 14:17).
Leyendo lo anterior, es obvio que si la mayoría del mundo no quiere nada con las cosas que pertenecen a su Espíritu, se convierta automaticamente en enemiga de Dios; aunque en si no pretenda serlo, según dijo Jesús: "El que no es conmigo, contra mi es; y el que conmigo no recoge, desparrama. (Mt. 12:30) La ausencia de Espíritu en el hombre lo convierte en enemigo de todos, de si mismo y de Dios.
Text by "Expresión Doctrinal Ágape"
viernes, 22 de enero de 2010
¿Como se perdio el espirtitu?
...los designios de la carne, son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios (Rom. 8:07-8).
La ausencia, pues, "del Espíritu de Dios" en la vida de los hombres los lleva a idolatrarse y admirarse unos a otros; de tal suerte que hasta se habla de ídolos en el deporte, en la música, etc., y unos a otros se rinden honores; pero jamas honran a Dios, que cada día esta mas retirado de la historia de ellos, hasta que se llegue a consumar en el mundo la abominacion desoladora, como le llamara "Jesús" a la implantación de un "régimen mundial anticristiano" (que muy pronto se dará a conocer) y a lo cual se encamina el mundo mas vertiginosamente de lo que muchos se imaginan. ¿Entiende usted estas cosas?
Text by "Expresión Doctrinal Ágape"
martes, 19 de enero de 2010
Representacion de un Ritual Satanico
Veamos el siguiente video y analicemoslo detenidamente y enteremonos de la verdad.
Que Dios les bendiga.
Entrevista en vivo a una bruja parte 1
Que les sea de bendición hermanos.
Entrevista en vivo a una bruja parte 2
Que les sea de bendición.
Entrevista en vivo a una bruja parte 3
Que les sea de bendición.
lunes, 18 de enero de 2010
¿Que es la Santeria?
Tengamos cuidado de no caer en este tipo de sectas o practicas paganas que en nada agradan a DIOS. Y para los que no saben mucho abramos los ojos y pidamosle a Jehova entendimiento para guardar y seguir solamente su verdad.
Que les sea de bendicion.
Ex-brujo que salio del Satanismo
Testimonio Importante (Brujeria en Haiti)
Que les sea de bendicion.